Enfermedades condiciones de gatos

Radiografía de tórax (rayos X) en gatos

Radiografía de tórax (rayos X) en gatos

Una radiografía torácica (de tórax) (rayos X) es un procedimiento que le permite a su veterinario visualizar tejidos, órganos y huesos que se encuentran debajo de la piel de la cavidad torácica en los gatos. Las radiografías torácicas se recomiendan para cualquier gato u otra mascota con dificultad para respirar o con sospecha de enfermedad cardíaca o pulmonar. También están indicados en pacientes geriátricos, y en pacientes que pueden tener cáncer, para evaluar metástasis (diseminación). Se deben tomar radiografías del tórax de cada animal que haya sido golpeado por un automóvil o haya sufrido otros tipos de traumatismos mayores porque pueden revelar muchos tipos de lesiones en la pared torácica, los pulmones y el corazón, u otras lesiones como la hernia diafragmática. Las radiografías también se repiten a menudo para controlar el progreso después del tratamiento o después de eliminar el líquido para una mejor visualización de las estructuras. No existe una contraindicación real para realizar esta prueba. Incluso los resultados normales ayudan a determinar la salud o excluyen ciertas enfermedades.

¿Qué revela una radiografía de tórax en los gatos?

Las radiografías de tórax proporcionan una imagen de los huesos y los contornos del corazón y los pulmones. Esta prueba puede ser extremadamente útil para detectar cambios en la forma, el tamaño o la posición de los órganos. Desafortunadamente, las estructuras importantes a veces pueden combinarse en los rayos X, por lo que esta prueba tiene limitaciones. Por ejemplo, un tumor puede mezclarse con el fondo de los órganos normales porque tienen la misma "opacidad" o tono gris que los tejidos normales. Las acumulaciones anormales de líquido pueden oscurecer la capacidad de ver otras estructuras. Por lo tanto, las radiografías de tórax son una excelente "prueba de detección", pero no detectan todos los problemas internos. En algunos casos, pueden ser necesarios procedimientos adicionales como un ecocardiograma (ultrasonido), broncoscopia, lavado transtraqueal o toracocentesis para diagnosticar un problema.

Las radiografías de tórax en mascotas normales deben demostrar una anatomía saludable. Esto incluye corazón, pulmones, vasos sanguíneos y huesos normales. La evidencia de agrandamiento del corazón, líquido en los pulmones (edema pulmonar), líquido en la cavidad pleural (derrame pleural), aire en la cavidad torácica (neumotórax), tumor y / o fracturas son anomalías.

¿Cómo se hace una radiografía de tórax en los gatos?

Se requiere un equipo costoso y especializado para exponer y desarrollar la película de rayos X. El pecho de la mascota se mide con una regla especial y se establece el tiempo de exposición de la máquina de rayos X. La mascota se coloca suavemente de lado para obtener la vista "lateral". Los rayos X invisibles luego pasan del tubo de la máquina de radiografía, a través del animal y hacia la película de rayos X debajo de la mascota. Dependiendo de la densidad de los tejidos y órganos y la capacidad de los rayos X para atravesar estos tejidos, aparecerán diferentes tonos de gris en la radiografía desarrollada. Este proceso se repite con el animal boca arriba para obtener la vista "ventrodorsal". Tomar dos vistas del cofre le dará a su veterinario un estudio más completo y le permitirá una interpretación más completa del cofre.

La película luego se desarrolla. Las radiografías suelen tardar entre 5 y 20 minutos en obtenerse, más el tiempo de revelado necesario para la película (de 5 a 30 minutos). En algunas situaciones, su veterinario puede solicitar la asistencia de un radiólogo o especialista para evaluar e interpretar las radiografías.

¿Una radiografía de tórax es dolorosa para los gatos?

No hay dolor involucrado. El procedimiento no es invasivo.

¿Se necesita sedación o anestesia para una radiografía de tórax?

No se necesita sedación ni anestesia en la mayoría de los pacientes; sin embargo, algunas mascotas resienten el posicionamiento para una radiografía y pueden necesitar tranquilización o anestesia ultracorta. En algunos estados existe un requisito legal para la sedación para que el personal no esté expuesto a ninguna radiografía mientras sostiene a un paciente animal. Sin embargo, en la mayoría de los casos, la mascota sin sedante es atendida por asistentes que usan protectores de plomo apropiados para minimizar su exposición a los rayos X.