Enfermedades condiciones de gatos

Enfermedad pericárdica en gatos

Enfermedad pericárdica en gatos

Descripción general de la enfermedad pericárdica felina

El pericardio es una membrana que cubre el corazón. Se compone de dos capas: una capa visceral (epicardio), firmemente adherida al músculo cardíaco, y una capa parietal externa. Entre estas dos membranas hay un espacio, el espacio pericárdico, que normalmente contiene una pequeña cantidad de líquido. El pericardio no es elástico y no se dilata fácilmente. Cuando se acumula un exceso de líquido dentro del espacio pericárdico, el corazón pierde su capacidad de latir normalmente y puede producirse una enfermedad grave.

A continuación se muestra una descripción general de la enfermedad pericárdica en los gatos, seguida de información detallada sobre el diagnóstico y el tratamiento de esta afección.

Varias enfermedades pueden afectar el pericardio. Estos incluyen hernia diafragmática peritoneopericárdica, derrame pericárdico y enfermedad pericárdica constrictiva.

Hernia diafragmática peritoneopericárdica

Este tipo de hernia está presente al nacer y es más común en gatos que en perros. Los gatos afectados nacen con una anormalidad del diafragma que permite que el contenido abdominal se deslice hacia el pericardio. En los gatos, la hernia a menudo solo contiene grasa y lóbulos hepáticos. En los perros, la hernia a menudo contiene asas intestinales.

Derrame pericárdico

El derrame pericárdico se refiere a una cantidad anormal de líquido que se acumula dentro del espacio pericárdico. Se pueden acumular diferentes tipos de líquido, incluido líquido claro, pus o sangre. A medida que el líquido se acumula, la acción del corazón se restringe al aumentar la presión en el espacio pericárdico ya que el saco pericárdico no puede distenderse. Finalmente, el corazón no puede bombear sangre al cuerpo de manera adecuada y el gato colapsa. Sin tratamiento de emergencia, la muerte es inminente.

Enfermedad pericárdica constrictiva

La constricción pericárdica se desarrolla con mayor frecuencia secundaria a inflamación crónica, particularmente por procesos infecciosos dentro del pericardio o hemorragia recurrente. En raras ocasiones, el pericardio puede acumular depósitos de calcio. Con la inflamación crónica, el espacio pericárdico puede quedar borrado y el corazón encerrado en un saco rígido y poco expansivo. A medida que el líquido se reabsorbe, el pericardio cicatriza y se contrae, y en consecuencia las cámaras del corazón se contraen y no pueden expandirse de manera efectiva. Esta condición limita la capacidad del corazón para bombear sangre y puede provocar insuficiencia cardíaca derecha.

De qué mirar

  • Debilidad
  • Colapso
  • Respiración dificultosa
  • Encías pálidas
  • Falta de apetito
  • Diagnóstico de enfermedad pericárdica en gatos

    El análisis de sangre a menudo se realiza para determinar la salud general del gato. Por lo general, el análisis de sangre es normal, pero algunos gatos pueden encontrarse anémicos o tener otras anormalidades.

    Las radiografías de tórax (rayos X) se realizan para determinar el tamaño y la forma del corazón.

    La ecografía del corazón (ecocardiograma) se realiza tanto para confirmar la enfermedad pericárdica como para determinar el tipo.

    Tratamiento de la enfermedad pericárdica en gatos

    El tratamiento varía según el tipo de enfermedad pericárdica.

    La hernia diafragmática peritoneopericárdica a menudo es un hallazgo incidental y generalmente no causa que el gato se enferme. En tales casos, el gato simplemente se observa para detectar signos de enfermedad. Para los gatos que tienen signos clínicos de enfermedad asociada con la hernia diafragmática peritoneopericárdica, la cirugía es el único tratamiento.

    El derrame pericárdico se trata eliminando el líquido que se ha acumulado en el saco pericárdico e intentando tratar o eliminar la causa de la acumulación de líquido.

    La enfermedad pericárdica constrictiva se trata mediante la extirpación quirúrgica del pericardio.

    Cuidado y prevención en el hogar

    No hay atención domiciliaria para la enfermedad pericárdica. Si sospecha que su mascota puede tener enfermedad pericárdica, consulte a su veterinario. La prevención de la enfermedad pericárdica es difícil y, a menudo, no es posible. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades graves.

    Información detallada sobre la enfermedad pericárdica en los gatos

    Hay una variedad de causas según el tipo de enfermedad pericárdica.

  • La hernia diafragmática peritoneopericárdica es un trastorno congénito sin causa conocida. Está presente al nacer.
  • El derrame pericárdico ocurre secundario a la pericarditis, es decir, inflamación del pericardio. La acumulación de líquido dentro del pericardio puede ser causada por una hernia diafragmática peritoneopericárdica, insuficiencia cardíaca derecha, quistes, bajo nivel de proteínas en la sangre (albúmina) o infección. El sangrado dentro del pericardio puede deberse a tumores cardíacos, traumatismos o problemas de coagulación sanguínea. En algunos casos, no se puede determinar la causa del derrame pericárdico.
  • La constricción pericárdica se desarrolla con mayor frecuencia secundaria a inflamación crónica, particularmente por infección, hemorragia recurrente o como consecuencia de cáncer difuso.

    El pronóstico para la enfermedad pericárdica depende de la causa. Los gatos con sangrado en el pericardio por una causa desconocida tienen un pronóstico de bueno a bueno. Los gatos con acumulaciones de líquido pericárdico causadas por infección tienen un pronóstico reservado; y los gatos con líquido pericárdico debido a un tumor del corazón tienen un mal pronóstico.

  • Diagnóstico en profundidad

    Se necesitan varias pruebas de diagnóstico para diagnosticar la enfermedad pericárdica y determinar la causa subyacente.

  • Se realiza un conteo sanguíneo completo (CBC) para evaluar los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. En algunos gatos, el recuento de glóbulos rojos puede ser bajo, lo que indica anemia. Si el recuento de glóbulos blancos es elevado, puede indicar infección.
  • El perfil de bioquímica sérica se realiza para evaluar los niveles de electrolitos y la función del órgano. Se pueden detectar diversas anomalías, incluida la enfermedad renal o la enfermedad hepática.
  • Se realizan radiografías (radiografías) del tórax para ayudar a determinar si hay enfermedad pericárdica presente. Cuando hay derrame pericárdico, el corazón aparecerá más grande de lo normal y globoide. Si hay una hernia presente, se pueden ver asas intestinales sobre el corazón.
  • Se puede recomendar una radiografía de contraste de bario si se sospecha una hernia peritoneopericárdica y no se puede confirmar en radiografías simples. El bario es un líquido que, cuando se ingiere, se muestra fácilmente en las radiografías. Si hay asas intestinales dentro del pericardio, el bario ayudará a confirmar su presencia.
  • La ecografía es la mejor manera de diagnosticar la enfermedad pericárdica. La ecografía del corazón, llamada ecocardiograma, muestra si hay una hernia o si hay líquido. Con la ayuda de la ecografía, el líquido que rodea el corazón puede extraerse con una aguja y luego evaluarse. El corazón también se puede evaluar para determinar si hay un tumor presente.
  • Tratamiento en profundidad

    El tratamiento varía según el tipo y la gravedad de la enfermedad pericárdica. Los tratamientos pueden incluir lo siguiente:

  • Para la mayoría de los casos de hernia diafragmática peritoneopericárdica, no es necesario ningún tratamiento ya que la mayoría de los gatos no están clínicamente afectados. Si el gato se enferma o tiene dificultad para respirar, es necesaria una cirugía para reparar la hernia.
  • El tratamiento para el derrame pericárdico implica la extracción del líquido (pericardiocentesis) y el tratamiento de la causa subyacente. Una vez que se extrae una cantidad significativa de líquido con un catéter o aguja, se puede administrar terapia adicional. A veces, es necesaria la extracción repetida de líquido.
  • La terapia médica rara vez está indicada para el tratamiento de derrames pericárdicos. Si el gato se ha derrumbado o tiene una presión arterial muy baja, es posible que se necesiten líquidos intravenosos para la reanimación. La furosemida u otros medicamentos que se supone reducen el líquido en el pericardio no han demostrado ser efectivos.
  • La cirugía puede ser necesaria para el manejo exitoso de las enfermedades pericárdicas. La extracción del saco pericárdico puede estar indicada cuando hay derrame recurrente de causa desconocida. El tratamiento para la enfermedad pericárdica infecciosa implica el drenaje con catéter del pericardio, la posterior extracción quirúrgica y el drenaje del espacio pericárdico (para evitar la constricción) y la terapia antibiótica específica basada en el cultivo.

    La cirugía también está indicada si la enfermedad pericárdica constrictiva se diagnostica o se sospecha mucho. Si se sospecha un tumor pero no se puede confirmar con una ecografía, se puede necesitar cirugía para determinar si hay un tumor presente o para intentar extirparlo. En algunos casos en los que el derrame pericárdico hemorrágico es causado por un tumor, se puede cortar una pequeña ventana en el pericardio para permitir que la sangre se filtre fuera del saco y dentro de la cavidad torácica, donde puede ser absorbida.

  • Cuidados de seguimiento para gatos con enfermedad pericárdica

    Después del tratamiento, los animales afectados deben ser monitoreados de cerca por hasta un año. La repetición de rayos X y ultrasonido son periódicamente necesarios para controlar la respuesta del gato a la terapia y la recurrencia / deterioro. El análisis de sangre debe repetirse a intervalos si los resultados iniciales revelaron anormalidades.

    Los animales con enfermedad pericárdica pueden deteriorarse rápidamente. Desafortunadamente, los gatos con enfermedad pericárdica causada por tumores a menudo sucumben a la enfermedad poco tiempo después del diagnóstico.